La renovación del salón de una heladería hace posible un descubrimiento especial

Si pensabas que esta era una heladería normal, entonces estás equivocado. ¡Nada es lo que parece! Hasta en los lugares más corrientes y alegres, hay tesoros escondidos.

Cuando se contrató a los dos obreros para que realizasen una reforma en una heladería en Viena, pensaron que solo tendrían que quitar los antiguos pilares tubulares de hierro y las tuberías oxidadas de los cimientos. Sin embargo, nunca se imaginaron que serían los únicos en presenciar un gran descubrimiento. ¡Sigue leyendo para descubrir de qué se trata! En sus buenos tiempos, la tienda estaba en manos de una hermosa pareja que se ganaba la vida vendiendo helados. No obstante, la pareja había fallecido hacía un tiempo.

Contrataron a los obreros para poner tuberías en el sótano. A medida que trabajaban, pudieron observar que el hormigón presentaba zonas insólitas y varias irregularidades. Los constructores hicieron un gran descubrimiento en ese sótano. Enterrado debajo de varios bloques de cemento nuevo y desproporcionado, había un congelador enorme.

¿Por qué los dueños anteriores de la heladería enterrarían un congelador enorme en el sótano? Los constructores sentían mucha curiosidad sobre el contenido y comenzaron a abrir el congelador. Cuando los constructores terminaron de abrir el congelador, no podían creer lo que sus ojos veían. ¿Era una broma? O, quizá, habían descubierto un gigantesco cofre del tesoro.

De hecho, había veinte lingotes de oro dentro del congelador. Al principio pensaron que eran falsos, pero, cuando intentaron mover el congelador, se detuvieron a pensar nuevamente. El congelador era tan pesado que era una misión imposible levantarlo por completo. Decidieron sacar los lingotes, uno por uno.

Probablemente, los dueños anteriores de la heladería habían creado su alcancía personal hacía varios años y la almacenaron en el sótano de manera segura. Pero nadie sabe cómo dos personas «normales» encontraron tanto oro. ¿Los dueños anteriores eran criminales o delincuentes? ¿Habían ganado la lotería? Quién sabe…